No es la primera ni probablemente la última vez que vemos esta iniciativa en la familia. Y es que los Puyol somos madrileños, y claro, amamos Madrid. Así que estas dos rebotiqueras cogen todos los jueves y se dedican a visitar el Madrid antiguo. Con un par de libros en mano,que por cierto, a veces se les olvida consultar, y mucha curiosidad y ganas, se pasean de aquí para allá y de allá para aquí; bien pizppiretas ellas. Que hace bueno, callejean. Que llueve, museos. Olé por la iniciativa. A ver si luego nos enseñáis cosas bonitas de nuestra tierra.Aclararé que los Puyol son de Madrid, pero estas Puyolas tienen un 50% conquense, vayamos a herir sensibilidades...
si es que no hay gente en el mundo como las Puyolas...¡¡qué amor hacia su ciudad!!, intentaré apuntarme a alguna escapada(siempre que sea por la tarde). Muchos besos a nuestras "boy-scouts", ya sólo les falta aprenderse algún saludo y alguna que otra canción para tararear mientras pasean por las entrañas de nuestros "Madriles"
ResponderEliminarEn lo referente a la sugerencia de que nuestras "puyolas" se aprendadn alguna canción, idea de Javier, he de aclarar, decir, informar y afirmar que:
ResponderEliminar"Marigenio" en sus paseos matutinos va cantando todos los días, eso sí por lo bajini.
En su defensa mencionaré que he leido hace poco, en una revista médica seria, que el hablar uno solo, cuando pasea o camina relajado, es bueno para nuestra salud mental, en contra de todo lo que hasta ahora se pensaba.
"El Peregrino Divino" ha dicho.
A poco que se parezcan a su digna mae, no dudo que van cantando...
ResponderEliminar"Marigenio" dice: en las visitas a Madrid no cantamos porque vamos de charleta comentando lo que vemos, pero "Marigenio" todas las mañanitas de 8 a 8,30 paseándose por los jardines cercanos a su casa, si que va cantando todo lo que se sabe. No muy alto para no distraer al personal que como ella está a esas horas en el mismo sitio y haciendo más o menos lo mismo. Y canta de todo y por su orden. Al final para animarse, las marchas tipo "Montañas nevadas". Y para relajarse, termina subiéndose los 8 pisos de su casa andando.
ResponderEliminar¡¡¡Jesús mamá!!!
ResponderEliminar