¿O habrá que decir los no calcetines de la abuela Nicasia? Pues es que resulta que a la TitiPi, ahora, a la vejez, le ha dado por no llevar calcetines. Chica, ¡que le molestan! Da igual el tiempo que haga, le molestan y no se los pone. Y punto. Manía. Como culaquier otra. Lo malo es cuando se va de caminata, que ya sabemos que no cantando, sino hablando, con su hermanita Marigenio. Entonces los no calcetines más los zapatos acaban por rozar. Eso sí, la abuela Nicasia (que así la bautizó su hija María, ¿os acordáis?) se acuerda (¡vaya memorión!) de llevar tiritas. ¡Genial TitiPi! Pequeña parada técnica y asunto arreglado. Pero, ¡oh! ¡sigue doliendo! ¡Qué raro! Bueno, nueva paradita para arreglar el asunto. Y... ¡vaya! ¡¡¡Pero si se ha puesto la tirita en el dedo que NO corresponde!!! Claro, así dolía... TitiPi, no voy a hacer ningún comentario jocosillo y malicioso, pese a haberlo dejado a huevo. Sobra cualquier palabra.
¡¡Estoy desesperado!!
ResponderEliminarLLevo varias horas intentando escribir un comentario en el apartado del abuelo y no lo consigo.
¿Será cosas de brujas, de estas técnicas tan modernas o de que los abuelos...?
Fdo. "El Peregrino Divino"
Por aquel entonces ya estaba asentada la costumbre de cenar toda la familia en el hogar de los Galicica-Puyol la Nochebuena. Así que Tere y Manolo serían los primeros anfitriones que recibirían a todos, familia y añadidos, en su domicilio por primera vez: sin la presencia del abuelo.
ResponderEliminarAquel año, como la fecha de la muerte de José María estaba tan cercana a las navidades, era razonable pensar que esas Fiestas Navideñas iban a resultar muy dolorosas y tristes para todos. Y D. Manuel, en las noches que quedaban entre ambas fechas, pues por el día había que trabajar, pensó que para atenuar el ambiente penoso de esa reunión tradicional, sería bueno escribir una carta personal a cada uno de sus invitados, adecuada naturalmente a su edad y a su unión con el finado; aquello fue pensado y hecho.
Una vez finalizada la cena, durante la sobremesa, esas cartas fueron leídas en público y posteriormente entregadas a cada miembro la suya. Así se recordó al abuelo esa primera Nochebuena, sin su presencia física pero con un gran sentimiento y cariño generalziado hacia él.
¡¡Lo que ha salido solamente es una parte... estoy que bufo y encima con un lumbago que tengo...!!
ResponderEliminarpapá.... te has equivocado de post!!! este era sobre los no-calcetines de la titpi.... este lumbago te tiene muy despistado.....
ResponderEliminar¡No me equivoqué de post!
ResponderEliminarLo que pasó es que: en el que le corepondía no me lo aceptaba; aún así, lo que ha salido es solo una pequeña fracción de todo lo que escribí.
"El Peregrino Divino"