lunes, 4 de enero de 2010

EL PEREGRINO DIVINO DICE

LOS REYES MAGOS

Todos nosotros, de niños, fuimos educados en la religión cristiana, aprendiendo sus mandamientos, sus dogmas y sumergiéndonos en el espíritu cristiano, para que en un futuro ideal fuéramos buenos feligreses y viviéramos y nos reprodujéramos como tales cristianos.
Pero la Iglesia, para llevar a cabo tal realización, hizo de la auténtica verdad histórica una fábula, de la Teología una ciencia acomodada a las circunstancias del momento y del verdadero cristianismo enseñado por Jesús un olvido…
Hoy próximos a la Festividad religiosa de los Reyes Magos, para celebrarla de forma original este año, quiero al menos apuntaros algunas verdades sobre aquel suceso, para recordarlas y que no se nos olviden:
1º: Antes de relatarlas debo recordaros aquí, en este momento, que los evangelios no fueron escritos en vida de Jesús, que no son unas auténticas biografías ni llevan un orden cronológico natural, sino que fueron concebidos y escritos como libros de catequesis y enseñanzas, para con ellos poder evangelizar a los gentiles y extender por el orbe la Doctrina de Jesús.
E igualmente debo señalaros que ninguna fecha litúrgica es ciertamente histórica y que todo lo que aconteció en épocas pasadas, no se puede interpretar ni juzgar con los criterios de otras.
2º: San Mateo, apóstol y evangelista, fue el primero que escribió su Santo Evangelio haciéndolo en arameo, aproximadamente unos 6-8 años después de la muerte de Jesús; es pues el más cercano en el tiempo a los hechos relatados en él. El original se perdió y sólo se conserva una copia en latín, aproximadamente de aquél tiempo.
Os mencionaré que el arameo era la lengua más extendida entonces por todo el Oriente, pero no la más culta, pues las “élites intelectuales” usaban el griego para comunicarse y transmitir sus enseñanzas.
3º: Mateo, el evangelista más “curioso” de los cuatro oficiales, fue el único que describió el pasaje de la Adoración de los Reyes Magos al Niño Jesús:
“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle…y postrándose le adoraron, y abriendo sus tesoros le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.”
4º: Como habéis podido comprobar, en este único relato de la Adoración de los Magos no se habla para nada de reyes, ni tampoco de cuantos eran…ni de sus nombres…
5: El Oriente mencionado, según la antigua Iglesia de Siria, los grandes Padres Griegos e incluso Heredoto, debía ser Persia. Allí existían por entonces y desde tiempos muy remotos los Medos, en cuyo seno estaba la casta de los “Magos” o “Astrólogos”, dedicados al estudio de la filosofía de Zoroastro y que proveían de sacerdotes a los persas. Tan importantes eran estos Magos en aquella cultura, que en época de Darío, se celebraba la fiesta de la “Magophonia”, como día dedicado a honrarlos.
También hay quienes afirman que pudiera tratarse de Asiría o Babilonia.
La doctrina filosófica de Zoroastro o Zaratrusta (660-583 a.C.) que prohibía la hechicería, se basaba fundamentalmente en la existencia de los dos principios eternos: el del bien y del mal, y en que la Historia con el tiempo se repite, describiendo ciclos. Pero lo que nos interesa aquí y ahora, es que en su doctrina quedó reflejada la existencia, dentro de los descendientes de su linaje, de una gran personaje, nacido de una virgen y cuya presencia significaría el final de la historia conocida hasta entonces y el comienzo de una nueva era.
6º: También la Adoración de los Reyes Magos está descrita detalladamente en el “Evangelio Armenio de la Infancia”, declarado por la Iglesia como “evangelio apócrifo”; donde se les designa ya con nombres propios y donde también las ofertas se describen con mayor detalle:
“Melkón”, Rey de Persia, quien con el doble sentido muy propio del Oriente le ofrece mirra, una hierba aromática amarga, junto con aloe, lino y libros.
“Gaspar”, Rey de la India, que le ofrece incienso, canela y maderas.
“Baltasar”, Rey de árabes, que le ofrece oro, plata y piedras preciosas.
7º: Ningún Padre de la Iglesia, Doctor de la misma, ni nadie, habló de la naturaleza real de estos personajes hasta que Tertuliano, en el siglo III, los transformó de Magos en Reyes. Pero quien verdaderamente les popularizó como Reyes y como tales siguieron hasta la actualidad fue: Cesáreo de Arlés en el siglo VI.
8º: Igualmente, según que fuentes primitivas se investigue, se ha afirmado que el número de los Magos eran 2, 4, 7 e incluso 12. Fue en el siglo V cuando la Iglesia definitivamente decretó oficialmente que fueron únicamente tres estos Reyes Magos.
9º: En un mosaico bizantino del siglo VI que se conserva en Ravena (Italia), aparecen por primera vez escritos sus nombres, siendo nominados como Melchor, Gaspar y Baltasar. Años más tarde, en un Martirologio del siglo Vll, se reseñan los días de sus festividades: el 1 de enero para Gaspar, el 6 para Melchor y el 11 para Baltasar. Y finalmente en el “Collectánea”, un texto del venerable Beda escrito en el siglo IX se les describen físicamente así:
A Melchor, como un anciano de barba blanca que ofrece oro al Niño, como Rey auténtico que era.
A Gaspar: como un joven rubio y rasurado que le ofrece incienso, como Dios verdadero que era.
A Baltasar: como un negro y barbado, que le ofrece mirra, como hombre indiscutible que también era.
A pesar de esta descripción étnica de Baltasar, su raza negra surge clara y manifiestamente por primera vez en el siglo XIII, aunque todavía hasta el siglo XVI, no se consagra ya definitivamente como negro.
10º: Y en esta sucesión de detalles corporales, Petrus de Natalibous, en pleno siglo XV llega aún más lejos: determina “con exactitud” la edad de nuestros personajes, otorgando 60 años a Melchor, 40 a Gaspar y 20 a Baltasar.
11º: Si científicamente existen serias dudas históricas sobre la verdadera fecha del nacimiento de Jesús, no digamos las que hay sobre la visita y Adoración de los Reyes Magos. Se menciona, y algunos lo aseguran, que desde el nacimiento del Niño hasta la visita de los Magos pudo fácilmente transcurrir cerca de un año o más tiempo aún, pero siempre, según San Lucas, situándola dentro del período que existe entre la presentación en el templo y la huida a Egipto.
Un viaje a Egipto que: en camello, con los medios de aquella época, los preparativos previos y una distancia que recorrer de unos 1000-12000 Km. no podía durar nunca menos de 3 ó12 meses.
12º: La estrella mencionada por San Mateo en su Evangelio, y que Beda en su “Collectánea” describe como una “luz milagrosa no natural de astro”, pudiera tratarse científicamente del cometa Halley que por aquel entonces pasó cerca de la tierra, en su cíclico recorrido elíptico y periódico de 76 años.
13º: En sus primeros 200 años, la Iglesia Católica no celebró la Navidad como hoy la conocemos. Hasta el siglo IV, el Nacimiento, el Bautismo y la Adoración de los Reyes Magos se celebraban juntas, las tres festividades en el mismo día. Fue a partir del siglo V cuando se comenzó a celebrar el 6 de enero la Adoración de los Reyes Magos, separada de las otras festividades. Y como dato curioso a mencionar aquí diré que: en la actualidad, la Iglesia Oriental Ortodoxa la celebra el día 9 de enero, en vez del 6.
14º: Pero el verdadero culto a los Reyes Magos comenzó cuando Francisco l “Barbarroja” (1123-1190), Rey de Alemania y luego también de Italia, fue coronado como Emperador del Sacro Imperio por el Papa Adriano lV en el año 1152, y cuando en 1163 se llevó sus restos/reliquias a Colonia para ser venerados dignamente y para mayor gloria de su Imperio.
Comentaré que según la tradición, los restos de los Reyes Magos fueron desenterrados en Persia y llevados como “reliquias de santos” a Constantinopla para vendérselos a Santa Elena, madre del Emperador Constantino, quien más tarde las donó a Eustorgio, Obispo de Milán, en agradecimiento a su bondad (siglo V). También he de anotar que estaba muy divulgado entre los interesados el saber que Santa Elena, motivada por su gran devoción religiosa, pagaba muy generosamente todas las reliquias de santos que peregrinos y otros personajes le ofrecían…
15º: Otros datos curiosos:
El pueblo judío no utilizaba ni trabajaba con los animales híbridos ni tampoco con los castrados, por lo que razonablemente pocas mulas y bueyes habría en aquel entonces por Judea, salvo que verdaderamente fueran un asno y una vaca las bestias que arropaban al recién nacido Niño Jesús.
El Papa Fabián (236-250) durante su papado calificó de sacrílego a todo aquel que intentara determinar la fecha del nacimiento de Cristo.
En el año 325, el Concilio de Nicea, declaró oficialmente que Jesús era una Divinidad ya que: Padre e Hijo eran una misma persona. Y en él, se declaró la fecha del solsticio de invierno, el 25 de diciembre, como la de su nacimiento, coincidiendo así también, y no casualmente, con la fecha de la celebración de diversas festividades consagradas a las divinidades romanas y germanas.
Y que luego el Papa Liberio (352-366), trasladaría la fecha del nacimiento con exactitud a la noche del 24 al 25 de diciembre, haciéndola coincidir nuevamente con una celebración romana muy extendida: la del nacimiento del Sol Invicto (Natalis Solis Invictis), santificando de paso así otra festividad pagana más, hecho muy repetido en la primitiva Iglesia.
En el Siglo XIII, se escribió la primera obra teatral sobre los Reyes Magos en castellano.
Y finalmente os aclararé: que hasta el siglo XIX, no se introdujo en el orbe cristiano la costumbre de que los Reyes Magos trajeran juguetes a los niños y los depositaran en sus calzados. Una tradición copiada claramente de los países del Norte de Europa, donde San Nicolás de Bari, Santa Claus, Weihnachtsman (“hombre de Navidad”), Père Fouettard, Papa Nöel o el mismo Árbol de Navidad traían juguetes a los niños, depositándolos en sus medias, algunos de estos personajes mencionados.

NOTA: Si veo que hay aceptación, otro día os contaré otra “batallita del abuelo” sobre todos estos últimos personajes…

5 comentarios:

  1. Eso mismo digo yo... Jesús y añado: ¡cuánto sabe!

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  2. Sin tan siquiera leerlo me arriesgo a decir sin temor a equivocarme...¡¡¡JODEEER!!!

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  3. Bien, después de haberlo leído(de verdad), ahora sí que puedo decir muy en serio...¡¡¡JODEEER!!!
    Y hablo en nombre de todos y cada uno de los componentes de nuestra sagrada familia cuando digo:
    "Tío, queremos más. Ésto nos ha sabido a poco"
    Y no me puedo despedir sin...¡¡¡JODEEER!!!

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  4. y ahora la pregunta del millón:
    por qué NUNCA ponen a un negro-negro en lo alto de la carroza? tan difícil es de entender que la tele engorda pero no hace milagros y se nota y mucho que el negro es pintao?
    ahínnnnn....

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