Iniciamos con colaboración cultural del Carmen de los Mártires, Granada, donde tendrá lugar la ceremonia civil. Remitente: Tere Puyol Sáiz.
Allá va:
El Cerro de los Mártires
Fue nombrado por los Reyes Católicos Campo de los Mártires en memoria de los cautivos cristianos que sufrieron, y en muchos casos murieron, en las terribles mazmorras que Muhammed V había instalado aquí, en unos antiguos silos de grano tallados en la misma roca. De día, los cautivos trabajaban en la construcción, y de noche se metían en estos agujeros húmedos y sin luz, siete metros por debajo de la tierra. Hoy los que se alojan en este barrio son más felices, puesto que aquí se ubican dos de los hoteles más antiguos y famosos de Granada, el venerable Hotel Washintong Irving, por debajo de las murallas del castillo, y el Hotel Alambra Palace, con sus cúpulas de barro en estilo moro, que domina la ciudad desde su viso en la vertiente más sureña del cerro.
Después de la conquista, los Reyes mandaron construir aquí una iglesia llamada Ermita de los Mártires, después reemplazada por el enorme Convento de los Carmelitas Descalzos, que según los grabados que existen de él, dominaba la ciudad como una gran fortaleza, en el terreno que actualmente separa los dos hoteles. El convento es famoso porque aquí escribió sus poemas más inspirados el místico San Juan de La cruz. Con su austeridad física y exaltación espiritual, y su creación, junto con la también poetisa Teresa de Ávila, de la Orden reformada de los Carmelitas Descalzos, incomodó tanto a los monjes de su monasterio de Segovia que tuvo que huir, buscando refugio en Granada, donde había,
El Cerro de los Mártires
Fue nombrado por los Reyes Católicos Campo de los Mártires en memoria de los cautivos cristianos que sufrieron, y en muchos casos murieron, en las terribles mazmorras que Muhammed V había instalado aquí, en unos antiguos silos de grano tallados en la misma roca. De día, los cautivos trabajaban en la construcción, y de noche se metían en estos agujeros húmedos y sin luz, siete metros por debajo de la tierra. Hoy los que se alojan en este barrio son más felices, puesto que aquí se ubican dos de los hoteles más antiguos y famosos de Granada, el venerable Hotel Washintong Irving, por debajo de las murallas del castillo, y el Hotel Alambra Palace, con sus cúpulas de barro en estilo moro, que domina la ciudad desde su viso en la vertiente más sureña del cerro.
Después de la conquista, los Reyes mandaron construir aquí una iglesia llamada Ermita de los Mártires, después reemplazada por el enorme Convento de los Carmelitas Descalzos, que según los grabados que existen de él, dominaba la ciudad como una gran fortaleza, en el terreno que actualmente separa los dos hoteles. El convento es famoso porque aquí escribió sus poemas más inspirados el místico San Juan de La cruz. Con su austeridad física y exaltación espiritual, y su creación, junto con la también poetisa Teresa de Ávila, de la Orden reformada de los Carmelitas Descalzos, incomodó tanto a los monjes de su monasterio de Segovia que tuvo que huir, buscando refugio en Granada, donde había,
durante aquel caótico siglo XVl, mayor tolerancia para los visionarios (*).El convento fue vendido a particulares con aquella desamortización de Mendizábal que resultó tan catastrófica para nuestro legado artístico. En la segunda mitad del siglo XlX los nuevos propietarios demolieron todo y en su lugar construyeron un elegante palacio con jardines en estilo romántico, que se quedó con el nombre, algo contradictorio, de Carmen de los Mártires. Del original convento sólo quedan el portal y el camino de entrada, que se pierde entro los frondosos árboles. Al lado del portal hay una placa recordando la estancia de San Juan de la Cruz, que escribió aquí su poema más grandioso, La Noche Oscura del Alma.
Nota:
Trascrito del libro:
Granada tierra soñada por mí. Un libro para el viajero curioso, escrito e ilustrado por Lorenzo Bohme.
Editorial Natívola.
Segunda edición, Enero 2002.
(*) Sobre este tema y mi familia tengo mucho que aportar. Hechos poco conocidos y menos divulgados aún, pero eso lo dejo para otra ocasión. “El viejo Larousse”.

