lunes, 21 de mayo de 2012
MÁLAGA
Y la noticia del mes: tras años persiguiéndolo, por fin es una realidad, la propuesta se lleva a cabo, nadie se lo pisa: Elena se va a vivir, a trabajar a Málaga. Bueno, esta' ya en Málaga. Va a terminar una cárcel, la de Archidona.. De momento su vida es todo incertidumbre, pues esta' lo que se dice recién recién llegada. Pero, aunque ya se ha encontrado con algunas cosas que no son lo que eran o debieran ser ... Esperamos que todo, TODO vaya muy bien. Te deseamos mucha suerte. Te queremos guapa.
Besos.
PD desde el iPad no se' ni poner tildes ni subir imágenes. Lo siento. Ahora, puedo asegurar que Archidona es precioso.
Y ESTA VEZ...
Y esta vez, parece que por fin Javierón tiene algo: una fractura de escafoides. Y debe ser de las buenas y gordas, pues lo normal es que las fracturas de ese hueso maldito no se vean hasta pasada una semana...
La cuestión es que el primi ha de llevar y lleva, bien mandao él, una ferulilla impecable, que por cierto, su titi Pi quiso inmortalizar inútilmente con su firma.
Todo empezó con un resfriado en el avión, que su titi Manolín mandó curar con reposo en cama (que lo cura todo), pero que él no guardó, yéndose a jugar al fútbol, donde se lesionó. Aún así tuvo ánimo y fuerzas para pasar toda la tarde de compras con su sobri y ahijada adolescente Eva, conduciendo de aquí pá llá. Devolviéndola sana y salva a casa de sus padres, con Rayban nuevas para frenar todos los rayos dañinos de sol, y no quejándose en absoluto a su prima María, que alucinó cuando se eneteró de que tras dejar a Eva, descolgó el teléfono y llamó a su fiel y omnipresente en su vida tío Manolo para que le acompañase a urgencias, donde diagnosticaron la fractura.
Desde la redacción de la Rebotica te deseamos una pronta recuperación.
martes, 8 de mayo de 2012
REFLEXIONES
EL PASO DEL TIEMPO

Aunque ya nada pueda devolver la hora
del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores,
no os apenéis, porque siempre
perdurará la belleza en el recuerdo.
Siempre he mantenido que en la facultad de la Inteligencia radica la Grandeza del Ser Humano, pero también su propia desgracia.
Realidades sobre las que podemos reflexionar.
Debemos recordar humildemente:
Que sólo somos agua y polvo de estrellas transformado en materia viviente y surgidos de un caos orgánico, organizados en unidades personales, únicas e irrepetibles, conscientes de su propia existencia y de su final mortal inevitable; meros productos efímeros del hecho de la vida, que gracias a al evolución hemos llegado a ser un “homo sapiens sapiens”, un mono que tuvo éxito en la lotería de la evolución, y nunca una forma de vida hecha a imagen y semejanza de cualquier “Dios Omnipotente”.
Que aún representando la cima de la evolución, solamente somos un mono desnudo, depredador ecológico, insuficientemente fetalizado y totalmente deficitario en nuestros primeros años de existencia, dotado de 23 pares de cromosomas; y que como máquinas humanas que somos, nuestra única misión es propagar nuestros genes, nuestra huella en el universo, en función de la supervivencia de la especie.
Que vivimos en un diminuto e insignificante grano de roca y metal que gira alrededor de una vulgar estrella, situada en el rincón más remoto entre dos brazos espirales de una oscura galaxia, miembro de un cúmulo de galaxias poco poblado en un punto perdido del universo.
Que ni siquiera en la historia de nuestro planeta, el Hombre es el centro de la vida, sino una manifestación más de la misma, siempre expuesta a la extinción. Y que la vida en nuestro mundo comenzó sin la especie humana y con seguridad seguirá tras nuestra desaparición. Y que nuestro final como especie pasará cosmológicamente totalmente desapercibida.
Que solamente hace 4 millones de años que un homínido se incorporó y se alzó sobre sus patas y el universo que sepamos permanece desde 10.000 millones de año. Somos y significamos pues, solamente un mínimo instante en el cúmulo de las edades.
Que somos el fruto de la muerte y del tiempo, las armas de la evolución, y que todas las especies surgen, viven durante un periodo más o menos largo y luego se extinguen y desaparecen sin remisión.
Y resumiendo, podemos afirmar que hemos perdido totalmente la noción de lo que somos como Seres Humanos:
“El hombre es la evolución hecha conciencia de si misma (P.Teichard de Chardin), que percibe que su grandeza radica en saberse un Ser Humano, personal, único e irrepetible, y que su diferencia con el resto de los animales reside en el hecho de ser un Ser que sabe que no es un yo, y sabe porque es un yo… un ser finito y pensante” (Heidegger).

El tiempo.
Científicamente hablando, el Tiempo sólo es la cuarta dimensión cosmológica y como entidad humana o personal no existe. Es simplemente un recurso que el hombre como ser finito y acotado que es, ha inventado para medir su propia existencia, su transcurrir en este mundo, marcado por su nacimiento y su muerte. Somos una partida de nacimiento y un certificado de defunción.
Este tiempo personal, siempre relativo, nunca es un patrón fijo, inamovible, sino por lo contrario muy variable y elástico; no lo medimos igual cuando somos niños, jóvenes, maduros o viejos, e igualmente varía su concepto en relación con nuestro estado de ánimo, pues hay días cortísimos cuando estamos gozosos y segundos larguísimos cuando sufrimos.
Filosóficamente podemos enunciar que este tiempo humano “es la imagen móvil de la eternidad” (Platón en su Timeo), o “la medida del movimiento según un antes o un después” (Aristóteles). Y que según San Agustín “el tiempo es una paradoja”: el antes no existe porque ya pasó, sólo es un recuerdo; el futuro tampoco existe porque está por llegar y solamente es una esperanza; y el ahora tampoco es, pues no llega a ser ni un instante entre el antes y el después.
Podríamos afirmar pues metafóricamente, que si la vida fuera un viaje: somos como pasajeros del tiempo, lo tomamos al nacer y los dejamos al morir, dejando nuestro asiento a otro que lo inicia.
Así pues el tiempo no nos castiga, no nos transforma, no nos juega malas pasadas, no pasa deprisa… somos nosotros mismos los que nos castigamos, nos transformamos, nos dañamos, vivimos aceleradamente…
Soy la sombra
de un mañana venidero.
La nostalgia de un
ayer que se perdió.
Unos días sin futuro,
como el tiempo.
Unos años sin amor
y con dolor.
Ilusiones ya perdidas
en mi mente.
Sueños rotos
que ya nunca volverán.
Alegrías que pasaron
y no existen
Esperanzas…
Quizás vendrán.
Aunque ya nada pueda devolver la hora
del esplendor en la hierba, de la gloria en las flores,
no os apenéis, porque siempre
perdurará la belleza en el recuerdo.
Siempre he mantenido que en la facultad de la Inteligencia radica la Grandeza del Ser Humano, pero también su propia desgracia.
Realidades sobre las que podemos reflexionar.
Debemos recordar humildemente:
Que sólo somos agua y polvo de estrellas transformado en materia viviente y surgidos de un caos orgánico, organizados en unidades personales, únicas e irrepetibles, conscientes de su propia existencia y de su final mortal inevitable; meros productos efímeros del hecho de la vida, que gracias a al evolución hemos llegado a ser un “homo sapiens sapiens”, un mono que tuvo éxito en la lotería de la evolución, y nunca una forma de vida hecha a imagen y semejanza de cualquier “Dios Omnipotente”.
Que aún representando la cima de la evolución, solamente somos un mono desnudo, depredador ecológico, insuficientemente fetalizado y totalmente deficitario en nuestros primeros años de existencia, dotado de 23 pares de cromosomas; y que como máquinas humanas que somos, nuestra única misión es propagar nuestros genes, nuestra huella en el universo, en función de la supervivencia de la especie.
Que vivimos en un diminuto e insignificante grano de roca y metal que gira alrededor de una vulgar estrella, situada en el rincón más remoto entre dos brazos espirales de una oscura galaxia, miembro de un cúmulo de galaxias poco poblado en un punto perdido del universo.
Que ni siquiera en la historia de nuestro planeta, el Hombre es el centro de la vida, sino una manifestación más de la misma, siempre expuesta a la extinción. Y que la vida en nuestro mundo comenzó sin la especie humana y con seguridad seguirá tras nuestra desaparición. Y que nuestro final como especie pasará cosmológicamente totalmente desapercibida.
Que solamente hace 4 millones de años que un homínido se incorporó y se alzó sobre sus patas y el universo que sepamos permanece desde 10.000 millones de año. Somos y significamos pues, solamente un mínimo instante en el cúmulo de las edades.
Que somos el fruto de la muerte y del tiempo, las armas de la evolución, y que todas las especies surgen, viven durante un periodo más o menos largo y luego se extinguen y desaparecen sin remisión.
Y resumiendo, podemos afirmar que hemos perdido totalmente la noción de lo que somos como Seres Humanos:
“El hombre es la evolución hecha conciencia de si misma (P.Teichard de Chardin), que percibe que su grandeza radica en saberse un Ser Humano, personal, único e irrepetible, y que su diferencia con el resto de los animales reside en el hecho de ser un Ser que sabe que no es un yo, y sabe porque es un yo… un ser finito y pensante” (Heidegger).
El tiempo.
Científicamente hablando, el Tiempo sólo es la cuarta dimensión cosmológica y como entidad humana o personal no existe. Es simplemente un recurso que el hombre como ser finito y acotado que es, ha inventado para medir su propia existencia, su transcurrir en este mundo, marcado por su nacimiento y su muerte. Somos una partida de nacimiento y un certificado de defunción.
Este tiempo personal, siempre relativo, nunca es un patrón fijo, inamovible, sino por lo contrario muy variable y elástico; no lo medimos igual cuando somos niños, jóvenes, maduros o viejos, e igualmente varía su concepto en relación con nuestro estado de ánimo, pues hay días cortísimos cuando estamos gozosos y segundos larguísimos cuando sufrimos.
Filosóficamente podemos enunciar que este tiempo humano “es la imagen móvil de la eternidad” (Platón en su Timeo), o “la medida del movimiento según un antes o un después” (Aristóteles). Y que según San Agustín “el tiempo es una paradoja”: el antes no existe porque ya pasó, sólo es un recuerdo; el futuro tampoco existe porque está por llegar y solamente es una esperanza; y el ahora tampoco es, pues no llega a ser ni un instante entre el antes y el después.
Podríamos afirmar pues metafóricamente, que si la vida fuera un viaje: somos como pasajeros del tiempo, lo tomamos al nacer y los dejamos al morir, dejando nuestro asiento a otro que lo inicia.
Así pues el tiempo no nos castiga, no nos transforma, no nos juega malas pasadas, no pasa deprisa… somos nosotros mismos los que nos castigamos, nos transformamos, nos dañamos, vivimos aceleradamente…
Soy la sombra
de un mañana venidero.
La nostalgia de un
ayer que se perdió.
Unos días sin futuro,
como el tiempo.
Unos años sin amor
y con dolor.
Ilusiones ya perdidas
en mi mente.
Sueños rotos
que ya nunca volverán.
Alegrías que pasaron
y no existen
Esperanzas…
Quizás vendrán.
jueves, 3 de mayo de 2012
PROPIETARIA
Notición, que se me olvidaba...
Desde el lunes 30-4-2012, que, a las 15h, tras todo tipo de irregularidades e ilegalidades, salió publicada la "Resolución del tribunal por la que se aprueba la relación de aspirantes seleccionados ", yo, Sonia Galicia Puyol, soy oficialmente propietaria de una plaza en el Servicio Murciano de Salud, en la categoría de médico de urgencias extrahospitalaria, hasta que me jubile o muera...
En teoría, de parte de mi hospital no hay problema en quedarme aquí, ahora la gerencia de la urgencia extrahospitalaria donde tengo mi plaza, debe dejarme "ir", para poder quedarme aquí, que a priori, es lo que quiero. Soy la 76 de 80, o sea, que no voy a tener mucho donde elegir (entre las 4 últimas plazas sin elegir), es decir, probablemente, mi plaza sea allá en la frontera con Albacete o aquí, o en pleno centro de Murcia, que es una base tan mala que nadie la quiere...
Desde el lunes 30-4-2012, que, a las 15h, tras todo tipo de irregularidades e ilegalidades, salió publicada la "Resolución del tribunal por la que se aprueba la relación de aspirantes seleccionados ", yo, Sonia Galicia Puyol, soy oficialmente propietaria de una plaza en el Servicio Murciano de Salud, en la categoría de médico de urgencias extrahospitalaria, hasta que me jubile o muera...
En teoría, de parte de mi hospital no hay problema en quedarme aquí, ahora la gerencia de la urgencia extrahospitalaria donde tengo mi plaza, debe dejarme "ir", para poder quedarme aquí, que a priori, es lo que quiero. Soy la 76 de 80, o sea, que no voy a tener mucho donde elegir (entre las 4 últimas plazas sin elegir), es decir, probablemente, mi plaza sea allá en la frontera con Albacete o aquí, o en pleno centro de Murcia, que es una base tan mala que nadie la quiere...
De todos modos, entre las ilegalidades de las que os hablaba (y que en mi corta experiencia, se hacen siempre, pues lo he vivido también en la Comuidad Valenciana y en Andalucía), está que, hasta que no sepan todos los nombres, apellidos y los lugares de trabajo actual de los que hemos aprobaso, no se sabe qué plazas salen...
En fin, que ya tengo plaza en propiedad...
miércoles, 2 de mayo de 2012
ENTREMESES
Entremeses, cotilleos, noticias cortas, como queráis. La cosa es que ELENA TIENE FACEBOOK!!! Esto es como la boda de Ana y Alfon, que renegaron por activa y pasiva de ello y al final pasan por el aro, pues igualito. Más a cuadros me dejaste, hermanita cuando lo vi, que la noticia de la boda del año...
Además, la tía Mª Pili se va a peluquerías que gozan de sofás-masajes, y ¡por el mismo precio! No he visto aún el resultado de los pelos, pero el ratito de relax, espero que lo compensase. Ya no saben qué inventar para captar clientela...
Además, la tía Mª Pili se va a peluquerías que gozan de sofás-masajes, y ¡por el mismo precio! No he visto aún el resultado de los pelos, pero el ratito de relax, espero que lo compensase. Ya no saben qué inventar para captar clientela...
El tío Jose, que vive literalmente en la hinopia. Y es que los jubilados llevan otro ritmo, está claro. Si no ¿cómo se presenta en casa de su sobrina Elena de madrugada (para una humilde trabajadora las 12 de la noche es ya madrugada) para preguntarle por qué su móvil no funciona, a ver si ella sabe...? Lo más divertido de todo (menos para Elena, claro) es que el móvil funcionaba perfectamente, sólo había que encenderlo...
En fin, más cuando sepa más. Besos a todos
EL COÑO DE LA BERNARDA
Historia de “El Coño de la Bernarda”
He de reconocer que pese a ser una historia granaína de
pura cepa, la desconocía en absoluto, de ahí que, tras su
gozoso descubrimiento, la comparto con vosotros.
Al parecer, una mujer, de nombre BERNARDA, de la que se
decía que era hija natural del rey musulmán ABEN
HUMEYA, y nacida en torno a mediados del S. XVI, en
ARTEFA, pequeño pueblo de LAS ALPUJARRAS granadinas,
era una reconocida santera; a caballo entre ambas
religiones, en unos tiempos difíciles, recorría las calles de
ARTEFA armada con sus tablillas de oraciones, mezcla de
versículos coránicos y cristianos (quizás la única
depositaria de los famosos LIBROS PLÚMBEOS del
SACROMONTE), y era la sacristana de la pequeña ermita en
la que los artefaños guardaban y veneraban la imagen
reverendísima del SEÑOR DEL ZAPATO. Aunque la fama,
como hemos dicho, le venía de santera, que lo mismo
enderezaba la pata torcida de un cordero, como
remediaba las más diversas dolencias, como dirigía los
rezos en ausencia del cura… por lo que era, ciertamente,
mujer conocida y querida entre sus vecinos.
Una buena noche la mujer fue sorprendida por unos
toques en la puerta de la pequeña ermita, en la que de
común solía habitar, en una pequeña dependencia aneja.
Asustada abrió la puerta y vio que, embozado en su capa,
no sabiendo muy bien si por el frío, o por salvaguradar su
intimidad, se encontraba D. AURELIO DEL ALTO OTERO, a
la sazón segundo Conde de ARTEFA, que venía, pese a lo
alto de la madrugada, a solicitar su consejo, ya que, según
él, había tenido un sueño que le tenía profundamente
alterado:
Tuvo una visión en la que vide los graneros de ARTEFA
todos vacíos, y secos, con homnes e mulleres famélicos,
que ploraban lagrimas a sus puertas y nadie podía façer
nada… de repente, en medio de todos eles, aparecíase el
Conde mesmo, lamentándose por la suerte de las gentes
de su pueblo, y sin poder façer nada, alzaba los ollos al
cielo esperando una respuesta, aparecióse entonces la
figura, que él creyera de SAN ISIDRO LABRADOR, y una voz
en el cielo que decía desta manera: San ISIDRO labrador,
quita lo seco y devuélvele la verdor…
Sorprendióse la buena mujer con el relato del Conde y
contóle que ella había tenido otro sueño parecido, una
noche en el que se acostó apesadumbrada por haber
dedicado su vida a los demás, no haberse casado y no haber
tenido hijos, pues, según ella: “No es buena la mujer de
cuyo higo non salen fillos”, pero que en ese momento,
apareciósele, de semejante manera, en su habitación, la
figura de San ISIDRO labrador que metiéndole la mano en
la raja, de donde gustóse tanto la santa mujer que creyera
entender por fin el significado de la expresión “tener
mano de santo” y al punto casi de morir, por el
arrobamiento experimentado, creyó ella oír, por boca del
santo labriego, la misma expresión: San ISIDRO, labrador,
quita lo seco y le devuelve el verdor… Tras compartir su
sueño con el Conde dijóle que “las cosas del Senyor no son
para los ignorantes entendellas, por eso fuera la divina
misericordia las que las desentrañase, si plúgole a Dios
esa gracia”
El Conde se fue, casi con la misma duda que traia, pero lo
cierto es que, desde su entrevista con BERNARDA, las
cosechas de ARTEFA se sucedieron sin parar y no hubo la
hambruna temida por el Conde a raíz de su sueño. Por eso,
el Conde, hombre religioso y devoto donde los hubiera,
compartió el secreto de su visita a donde la BERNARDA,
con el cura del lugar D. HIGINIO TORREGROSA, quien, en la
homilía del día siguiente, se dedicó a cantar, desde el
púlpito, las alabanzas de Dios que tantos “bienes e
menesteres plugóle mandar sobre esta sancta terra
nuestra de ARTEFA, por mediación de la muy noble, e
sancta muller de BERNARDA, o más bien, por medio del
figo della, o sea, del coño suyo benedito” Con todo, había
un artefaño, conocido como MANOLICO, EL TONTICO, que
se pasó todo el día, en la plaza del pueblo, gritando a voz
pelada “que non se creyera lo de la sancta BERNARDA,
que ninguna muller es sancta por donde mea, así en el
infierno arda”. Indignada BERNARDA con estas palabras
mandólo traer a su presencia y allí, en la intimidad de la
ermita díjole: “Mete tu mano en el coño bendito, a ver si
miento, en lo que siento, y sea tu escarmiento” Hízolo así
el pobretico MANOLICO, EL TONTICO, que desde entonces,
pues nadie vio el milagro escondido, se hizo el más
célebre predicador del figo benedito de su paisana
artefaña por toda la ALPUJARRA granadina.
Las bendiciones se sucedían sobre el pueblo de ARTEFA,
diciendo las crónicas que: “todos los homnes, e mulleres,
de los derredores, allegábanse a casa la BERNARDA, a
tocar su coño benedito, y por doquiera la abundançia
manaba: las mulleres daban fillos sietemesinos fuertes
como cabritillos, y las guarras parían cochinillos a
porrillo, las cosechas se multiplicaban y hasta las
gallinas empollaban ovos de sete yemas…”
Más BERNARDA murió, como corresponde a todo ser
mortal, y la enterraron entre gran llanto y duelo de sus
gentes, que a partir de ese momento, como maldecidos por
la ausencia de la buena mujer, sufrieron en sus carnes
todo lo que aquella, quizás en vida evitara: Terremotos,
abortos en el ganado y las mujeres, cosechas baldías, todo
parecía perderse y la vida se malograba en ARTEFA… Sin
embargo cuenta la leyenda que un buen día que: “Una
muller del pueblo, ploraba lagrimas de seus ollos al
sepolcro della, vióse sorprendida por unas luminarias que
ascendían del sepolcro, asustada e enloquecida corrió a
presencia del señor cura párroco, que ordenó
desenterraran el corpo morto de la BERNARDA, hallando,
todos los presentes, con el Notario de ARTEFA al frente, que
la BERNARDA polvo era, como es la suerte de nuestros
padres, salvo su figo incorrupto, rojo y húmedo qual
breva” El párroco, D. HIGINIO TORREGROSA ordenó el
traslado del despojo santo a la parroquia, donde enseguida
lo colocaron en un relicario, llamado desde entonces el
COÑO DE LA BERNARDA, por la urna de oro y la forma de
lo que dentro conservara… y que no hubo nadie que al
contacto del relicario no recuperara la abundancia en
cualquier empresa que emprendiera.
Tanta fe le tenían en ARTEFA al coño de la BERNARDA que el
propio párroco, y siempre según las crónicas: “Decidió,
junto con el Ajuntamiento de la ciudad, elevar el asunto
a la disquisiçión de los notables de la Sancta Madre
Ecclesia Metropolitana de GRANADA, solicitando si pluga
a ella, la sancta e pronta canonizaçión de la santa
BERNARDA de ARTEFA”. Al parecer, el por aquel entonces
Arzobispo de GRANADA, D. PEDRO CASTRO VACA Y
QUIÑONES, más preocupado en vigilar de cerca de los
moriscos falsamente convertidos a la “fe verdadera y
noble de nostro Senyor IesuChristo”, y alentando a la
Inquisición, no estaba mucho por la labor de apoyar una
petición de canonizar a una santera nada más conocida en su
pueblo, amén de que, como expresivamente decía la
misiva, remitida al Ayuntamiento de ARTEFA: “Dicen los
senyores teologos e dominicos desta Ecclesia de GRANADA
que nunca oyóse en toda la christiandad, que el Senyor
Papa gobierna, y Christo benedice, que nada bueno
saliera del coño de una muller, a no ser el Senyor mesmo
IesuChristo, de su Sancta Madre, con todo Virgen, e que
por eso la devoçión popular del coño de la BERNARDA era
cosa perniçiosa que devía ser desterrada, so pena de
mandar la inquisición a façer las pesquisas oportunas”
Con tal respuesta, D. HIGINIO TORREGROSA, según siempre
las crónicas: “Una noche del 9 de Abril, del año de
Nuestro Senyor IesuChristo de 1.609, alumbrado solo por
dos candelas, y con el Notario por unico testigo dello,
colocó el sancto reliquario del coño de la BERNARDA, tras
un emparedado debaixo de la ventana de la Sacrestía,
donde permaneciera hasta que la Ecclesia mudara su
razonamiento sobre este singular suceso, y asi la buena
BERNARDA trajera de nuevo la benediçión sobre el pueblo
della”
Y no sé si verdad o mentira, esto es lo que se cuenta del
célebre coño de la BERNARDA, con todo, si queréis saber
algo más de la historia, podeís leer la crónica, que en su
día redactara D. HIGINIO TORREGROSA titulada:
“Relación de las cosas verdaderas que acotescieron en
Las Alpuxarras en lo que se refiere á una piadosa muller
llamada la Bernarda, y al coño della, que fizo grandes
milagros para la gloria eterna de Dios nuestro Senyor y
de la Sancta Madre Ecclesia, escrita por el Licenciado
Higinio Torregrosa, Cura Propio de la Ecclesia del Sancto
Christo del Zapato desta ciudád de Artefa”
He de reconocer que pese a ser una historia granaína de
pura cepa, la desconocía en absoluto, de ahí que, tras su
gozoso descubrimiento, la comparto con vosotros.
Al parecer, una mujer, de nombre BERNARDA, de la que se
decía que era hija natural del rey musulmán ABEN
HUMEYA, y nacida en torno a mediados del S. XVI, en
ARTEFA, pequeño pueblo de LAS ALPUJARRAS granadinas,
era una reconocida santera; a caballo entre ambas
religiones, en unos tiempos difíciles, recorría las calles de
ARTEFA armada con sus tablillas de oraciones, mezcla de
versículos coránicos y cristianos (quizás la única
depositaria de los famosos LIBROS PLÚMBEOS del
SACROMONTE), y era la sacristana de la pequeña ermita en
la que los artefaños guardaban y veneraban la imagen
reverendísima del SEÑOR DEL ZAPATO. Aunque la fama,
como hemos dicho, le venía de santera, que lo mismo
enderezaba la pata torcida de un cordero, como
remediaba las más diversas dolencias, como dirigía los
rezos en ausencia del cura… por lo que era, ciertamente,
mujer conocida y querida entre sus vecinos.
Una buena noche la mujer fue sorprendida por unos
toques en la puerta de la pequeña ermita, en la que de
común solía habitar, en una pequeña dependencia aneja.
Asustada abrió la puerta y vio que, embozado en su capa,
no sabiendo muy bien si por el frío, o por salvaguradar su
intimidad, se encontraba D. AURELIO DEL ALTO OTERO, a
la sazón segundo Conde de ARTEFA, que venía, pese a lo
alto de la madrugada, a solicitar su consejo, ya que, según
él, había tenido un sueño que le tenía profundamente
alterado:
Tuvo una visión en la que vide los graneros de ARTEFA
todos vacíos, y secos, con homnes e mulleres famélicos,
que ploraban lagrimas a sus puertas y nadie podía façer
nada… de repente, en medio de todos eles, aparecíase el
Conde mesmo, lamentándose por la suerte de las gentes
de su pueblo, y sin poder façer nada, alzaba los ollos al
cielo esperando una respuesta, aparecióse entonces la
figura, que él creyera de SAN ISIDRO LABRADOR, y una voz
en el cielo que decía desta manera: San ISIDRO labrador,
quita lo seco y devuélvele la verdor…
Sorprendióse la buena mujer con el relato del Conde y
contóle que ella había tenido otro sueño parecido, una
noche en el que se acostó apesadumbrada por haber
dedicado su vida a los demás, no haberse casado y no haber
tenido hijos, pues, según ella: “No es buena la mujer de
cuyo higo non salen fillos”, pero que en ese momento,
apareciósele, de semejante manera, en su habitación, la
figura de San ISIDRO labrador que metiéndole la mano en
la raja, de donde gustóse tanto la santa mujer que creyera
entender por fin el significado de la expresión “tener
mano de santo” y al punto casi de morir, por el
arrobamiento experimentado, creyó ella oír, por boca del
santo labriego, la misma expresión: San ISIDRO, labrador,
quita lo seco y le devuelve el verdor… Tras compartir su
sueño con el Conde dijóle que “las cosas del Senyor no son
para los ignorantes entendellas, por eso fuera la divina
misericordia las que las desentrañase, si plúgole a Dios
esa gracia”
El Conde se fue, casi con la misma duda que traia, pero lo
cierto es que, desde su entrevista con BERNARDA, las
cosechas de ARTEFA se sucedieron sin parar y no hubo la
hambruna temida por el Conde a raíz de su sueño. Por eso,
el Conde, hombre religioso y devoto donde los hubiera,
compartió el secreto de su visita a donde la BERNARDA,
con el cura del lugar D. HIGINIO TORREGROSA, quien, en la
homilía del día siguiente, se dedicó a cantar, desde el
púlpito, las alabanzas de Dios que tantos “bienes e
menesteres plugóle mandar sobre esta sancta terra
nuestra de ARTEFA, por mediación de la muy noble, e
sancta muller de BERNARDA, o más bien, por medio del
figo della, o sea, del coño suyo benedito” Con todo, había
un artefaño, conocido como MANOLICO, EL TONTICO, que
se pasó todo el día, en la plaza del pueblo, gritando a voz
pelada “que non se creyera lo de la sancta BERNARDA,
que ninguna muller es sancta por donde mea, así en el
infierno arda”. Indignada BERNARDA con estas palabras
mandólo traer a su presencia y allí, en la intimidad de la
ermita díjole: “Mete tu mano en el coño bendito, a ver si
miento, en lo que siento, y sea tu escarmiento” Hízolo así
el pobretico MANOLICO, EL TONTICO, que desde entonces,
pues nadie vio el milagro escondido, se hizo el más
célebre predicador del figo benedito de su paisana
artefaña por toda la ALPUJARRA granadina.
Las bendiciones se sucedían sobre el pueblo de ARTEFA,
diciendo las crónicas que: “todos los homnes, e mulleres,
de los derredores, allegábanse a casa la BERNARDA, a
tocar su coño benedito, y por doquiera la abundançia
manaba: las mulleres daban fillos sietemesinos fuertes
como cabritillos, y las guarras parían cochinillos a
porrillo, las cosechas se multiplicaban y hasta las
gallinas empollaban ovos de sete yemas…”
Más BERNARDA murió, como corresponde a todo ser
mortal, y la enterraron entre gran llanto y duelo de sus
gentes, que a partir de ese momento, como maldecidos por
la ausencia de la buena mujer, sufrieron en sus carnes
todo lo que aquella, quizás en vida evitara: Terremotos,
abortos en el ganado y las mujeres, cosechas baldías, todo
parecía perderse y la vida se malograba en ARTEFA… Sin
embargo cuenta la leyenda que un buen día que: “Una
muller del pueblo, ploraba lagrimas de seus ollos al
sepolcro della, vióse sorprendida por unas luminarias que
ascendían del sepolcro, asustada e enloquecida corrió a
presencia del señor cura párroco, que ordenó
desenterraran el corpo morto de la BERNARDA, hallando,
todos los presentes, con el Notario de ARTEFA al frente, que
la BERNARDA polvo era, como es la suerte de nuestros
padres, salvo su figo incorrupto, rojo y húmedo qual
breva” El párroco, D. HIGINIO TORREGROSA ordenó el
traslado del despojo santo a la parroquia, donde enseguida
lo colocaron en un relicario, llamado desde entonces el
COÑO DE LA BERNARDA, por la urna de oro y la forma de
lo que dentro conservara… y que no hubo nadie que al
contacto del relicario no recuperara la abundancia en
cualquier empresa que emprendiera.
Tanta fe le tenían en ARTEFA al coño de la BERNARDA que el
propio párroco, y siempre según las crónicas: “Decidió,
junto con el Ajuntamiento de la ciudad, elevar el asunto
a la disquisiçión de los notables de la Sancta Madre
Ecclesia Metropolitana de GRANADA, solicitando si pluga
a ella, la sancta e pronta canonizaçión de la santa
BERNARDA de ARTEFA”. Al parecer, el por aquel entonces
Arzobispo de GRANADA, D. PEDRO CASTRO VACA Y
QUIÑONES, más preocupado en vigilar de cerca de los
moriscos falsamente convertidos a la “fe verdadera y
noble de nostro Senyor IesuChristo”, y alentando a la
Inquisición, no estaba mucho por la labor de apoyar una
petición de canonizar a una santera nada más conocida en su
pueblo, amén de que, como expresivamente decía la
misiva, remitida al Ayuntamiento de ARTEFA: “Dicen los
senyores teologos e dominicos desta Ecclesia de GRANADA
que nunca oyóse en toda la christiandad, que el Senyor
Papa gobierna, y Christo benedice, que nada bueno
saliera del coño de una muller, a no ser el Senyor mesmo
IesuChristo, de su Sancta Madre, con todo Virgen, e que
por eso la devoçión popular del coño de la BERNARDA era
cosa perniçiosa que devía ser desterrada, so pena de
mandar la inquisición a façer las pesquisas oportunas”
Con tal respuesta, D. HIGINIO TORREGROSA, según siempre
las crónicas: “Una noche del 9 de Abril, del año de
Nuestro Senyor IesuChristo de 1.609, alumbrado solo por
dos candelas, y con el Notario por unico testigo dello,
colocó el sancto reliquario del coño de la BERNARDA, tras
un emparedado debaixo de la ventana de la Sacrestía,
donde permaneciera hasta que la Ecclesia mudara su
razonamiento sobre este singular suceso, y asi la buena
BERNARDA trajera de nuevo la benediçión sobre el pueblo
della”
Y no sé si verdad o mentira, esto es lo que se cuenta del
célebre coño de la BERNARDA, con todo, si queréis saber
algo más de la historia, podeís leer la crónica, que en su
día redactara D. HIGINIO TORREGROSA titulada:
“Relación de las cosas verdaderas que acotescieron en
Las Alpuxarras en lo que se refiere á una piadosa muller
llamada la Bernarda, y al coño della, que fizo grandes
milagros para la gloria eterna de Dios nuestro Senyor y
de la Sancta Madre Ecclesia, escrita por el Licenciado
Higinio Torregrosa, Cura Propio de la Ecclesia del Sancto
Christo del Zapato desta ciudád de Artefa”
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