miércoles, 2 de mayo de 2012

EL COÑO DE LA BERNARDA

Historia de “El Coño de la Bernarda”


He de reconocer que pese a ser una historia granaína de

pura cepa, la desconocía en absoluto, de ahí que, tras su

gozoso descubrimiento, la comparto con vosotros.

Al parecer, una mujer, de nombre BERNARDA, de la que se

decía que era hija natural del rey musulmán ABEN

HUMEYA, y nacida en torno a mediados del S. XVI, en

ARTEFA, pequeño pueblo de LAS ALPUJARRAS granadinas,

era una reconocida santera; a caballo entre ambas

religiones, en unos tiempos difíciles, recorría las calles de

ARTEFA armada con sus tablillas de oraciones, mezcla de

versículos coránicos y cristianos (quizás la única

depositaria de los famosos LIBROS PLÚMBEOS del

SACROMONTE), y era la sacristana de la pequeña ermita en

la que los artefaños guardaban y veneraban la imagen

reverendísima del SEÑOR DEL ZAPATO. Aunque la fama,

como hemos dicho, le venía de santera, que lo mismo

enderezaba la pata torcida de un cordero, como

remediaba las más diversas dolencias, como dirigía los

rezos en ausencia del cura… por lo que era, ciertamente,

mujer conocida y querida entre sus vecinos.

Una buena noche la mujer fue sorprendida por unos

toques en la puerta de la pequeña ermita, en la que de

común solía habitar, en una pequeña dependencia aneja.

Asustada abrió la puerta y vio que, embozado en su capa,

no sabiendo muy bien si por el frío, o por salvaguradar su

intimidad, se encontraba D. AURELIO DEL ALTO OTERO, a

la sazón segundo Conde de ARTEFA, que venía, pese a lo

alto de la madrugada, a solicitar su consejo, ya que, según

él, había tenido un sueño que le tenía profundamente

alterado:

Tuvo una visión en la que vide los graneros de ARTEFA

todos vacíos, y secos, con homnes e mulleres famélicos,

que ploraban lagrimas a sus puertas y nadie podía façer

nada… de repente, en medio de todos eles, aparecíase el

Conde mesmo, lamentándose por la suerte de las gentes

de su pueblo, y sin poder façer nada, alzaba los ollos al

cielo esperando una respuesta, aparecióse entonces la

figura, que él creyera de SAN ISIDRO LABRADOR, y una voz

en el cielo que decía desta manera: San ISIDRO labrador,

quita lo seco y devuélvele la verdor…

Sorprendióse la buena mujer con el relato del Conde y

contóle que ella había tenido otro sueño parecido, una

noche en el que se acostó apesadumbrada por haber

dedicado su vida a los demás, no haberse casado y no haber

tenido hijos, pues, según ella: “No es buena la mujer de

cuyo higo non salen fillos”, pero que en ese momento,

apareciósele, de semejante manera, en su habitación, la

figura de San ISIDRO labrador que metiéndole la mano en

la raja, de donde gustóse tanto la santa mujer que creyera

entender por fin el significado de la expresión “tener

mano de santo” y al punto casi de morir, por el

arrobamiento experimentado, creyó ella oír, por boca del

santo labriego, la misma expresión: San ISIDRO, labrador,

quita lo seco y le devuelve el verdor… Tras compartir su

sueño con el Conde dijóle que “las cosas del Senyor no son

para los ignorantes entendellas, por eso fuera la divina

misericordia las que las desentrañase, si plúgole a Dios

esa gracia”

El Conde se fue, casi con la misma duda que traia, pero lo

cierto es que, desde su entrevista con BERNARDA, las

cosechas de ARTEFA se sucedieron sin parar y no hubo la

hambruna temida por el Conde a raíz de su sueño. Por eso,

el Conde, hombre religioso y devoto donde los hubiera,

compartió el secreto de su visita a donde la BERNARDA,

con el cura del lugar D. HIGINIO TORREGROSA, quien, en la

homilía del día siguiente, se dedicó a cantar, desde el

púlpito, las alabanzas de Dios que tantos “bienes e

menesteres plugóle mandar sobre esta sancta terra

nuestra de ARTEFA, por mediación de la muy noble, e

sancta muller de BERNARDA, o más bien, por medio del

figo della, o sea, del coño suyo benedito” Con todo, había

un artefaño, conocido como MANOLICO, EL TONTICO, que

se pasó todo el día, en la plaza del pueblo, gritando a voz

pelada “que non se creyera lo de la sancta BERNARDA,

que ninguna muller es sancta por donde mea, así en el

infierno arda”. Indignada BERNARDA con estas palabras

mandólo traer a su presencia y allí, en la intimidad de la

ermita díjole: “Mete tu mano en el coño bendito, a ver si

miento, en lo que siento, y sea tu escarmiento” Hízolo así

el pobretico MANOLICO, EL TONTICO, que desde entonces,

pues nadie vio el milagro escondido, se hizo el más

célebre predicador del figo benedito de su paisana

artefaña por toda la ALPUJARRA granadina.

Las bendiciones se sucedían sobre el pueblo de ARTEFA,

diciendo las crónicas que: “todos los homnes, e mulleres,

de los derredores, allegábanse a casa la BERNARDA, a

tocar su coño benedito, y por doquiera la abundançia

manaba: las mulleres daban fillos sietemesinos fuertes

como cabritillos, y las guarras parían cochinillos a

porrillo, las cosechas se multiplicaban y hasta las

gallinas empollaban ovos de sete yemas…”

Más BERNARDA murió, como corresponde a todo ser

mortal, y la enterraron entre gran llanto y duelo de sus

gentes, que a partir de ese momento, como maldecidos por

la ausencia de la buena mujer, sufrieron en sus carnes

todo lo que aquella, quizás en vida evitara: Terremotos,

abortos en el ganado y las mujeres, cosechas baldías, todo

parecía perderse y la vida se malograba en ARTEFA… Sin

embargo cuenta la leyenda que un buen día que: “Una

muller del pueblo, ploraba lagrimas de seus ollos al

sepolcro della, vióse sorprendida por unas luminarias que

ascendían del sepolcro, asustada e enloquecida corrió a

presencia del señor cura párroco, que ordenó

desenterraran el corpo morto de la BERNARDA, hallando,

todos los presentes, con el Notario de ARTEFA al frente, que

la BERNARDA polvo era, como es la suerte de nuestros

padres, salvo su figo incorrupto, rojo y húmedo qual

breva” El párroco, D. HIGINIO TORREGROSA ordenó el

traslado del despojo santo a la parroquia, donde enseguida

lo colocaron en un relicario, llamado desde entonces el

COÑO DE LA BERNARDA, por la urna de oro y la forma de

lo que dentro conservara… y que no hubo nadie que al

contacto del relicario no recuperara la abundancia en

cualquier empresa que emprendiera.

Tanta fe le tenían en ARTEFA al coño de la BERNARDA que el

propio párroco, y siempre según las crónicas: “Decidió,

junto con el Ajuntamiento de la ciudad, elevar el asunto

a la disquisiçión de los notables de la Sancta Madre

Ecclesia Metropolitana de GRANADA, solicitando si pluga

a ella, la sancta e pronta canonizaçión de la santa

BERNARDA de ARTEFA”. Al parecer, el por aquel entonces

Arzobispo de GRANADA, D. PEDRO CASTRO VACA Y

QUIÑONES, más preocupado en vigilar de cerca de los

moriscos falsamente convertidos a la “fe verdadera y

noble de nostro Senyor IesuChristo”, y alentando a la

Inquisición, no estaba mucho por la labor de apoyar una

petición de canonizar a una santera nada más conocida en su

pueblo, amén de que, como expresivamente decía la

misiva, remitida al Ayuntamiento de ARTEFA: “Dicen los

senyores teologos e dominicos desta Ecclesia de GRANADA

que nunca oyóse en toda la christiandad, que el Senyor

Papa gobierna, y Christo benedice, que nada bueno

saliera del coño de una muller, a no ser el Senyor mesmo

IesuChristo, de su Sancta Madre, con todo Virgen, e que

por eso la devoçión popular del coño de la BERNARDA era

cosa perniçiosa que devía ser desterrada, so pena de

mandar la inquisición a façer las pesquisas oportunas”

Con tal respuesta, D. HIGINIO TORREGROSA, según siempre

las crónicas: “Una noche del 9 de Abril, del año de

Nuestro Senyor IesuChristo de 1.609, alumbrado solo por

dos candelas, y con el Notario por unico testigo dello,

colocó el sancto reliquario del coño de la BERNARDA, tras

un emparedado debaixo de la ventana de la Sacrestía,

donde permaneciera hasta que la Ecclesia mudara su

razonamiento sobre este singular suceso, y asi la buena

BERNARDA trajera de nuevo la benediçión sobre el pueblo

della”

Y no sé si verdad o mentira, esto es lo que se cuenta del

célebre coño de la BERNARDA, con todo, si queréis saber

algo más de la historia, podeís leer la crónica, que en su

día redactara D. HIGINIO TORREGROSA titulada:

“Relación de las cosas verdaderas que acotescieron en

Las Alpuxarras en lo que se refiere á una piadosa muller

llamada la Bernarda, y al coño della, que fizo grandes

milagros para la gloria eterna de Dios nuestro Senyor y

de la Sancta Madre Ecclesia, escrita por el Licenciado

Higinio Torregrosa, Cura Propio de la Ecclesia del Sancto

Christo del Zapato desta ciudád de Artefa”

7 comentarios:

  1. Sin comentarios pero MANOLITO LO QUE SABES C.....

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  2. papi, "lo bueno, si breve, dos veces bueno"
    lo leo otro día

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  3. Lo he leído enterito! Que barbaridad! Entre la Bernarda, el Conde, el cura, el coño y demás (entre ellos San Isidro) vaya memorandum. Que tocho! Manolito lo próximo que cuentes que sea un poquito más cortito. Aunque que iba a ser de nosotros sin este contador de cosas tan variadas-

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  4. Pues que os conste a todos los rebotique que aquí una servidora y "compañía" (vease Asun, Manuel y Juanito, que por cierto la primera se ha sumado a esta gran familia reboticaria) nos lo leímos (casi) enterito mientras subíamos al Montgó (un monte que está entre Denia y Javea), y casi nos caemos barranco abajo del ataque de risa que le dió a Asun, claro, porque a mi casi me da un perreque. No podía entender (la susodicha) que tengamos una personalidad literario-lingüistica tan importante en la familia. Pues eso, que la próxima sea un poquito más corta Lolin.

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  5. Sonieta, por si te interesa hay "noticias frescas" sobre el Escafoides de Javierito.

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  6. Sonieta, hay noticias fresquitas sobre un escafoides roto. Que te cuente tu papi para que lo edites. Besos

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